El mundo tiene muchas falsificaciones sobre la fe. Una manera de saber qué es la fe y por qué se está volviendo tan escasa en nuestro mundo, es primero entender las cosas que no son ciertas sobre la fe.

 1. La fe no significa ser crédulo y dejarse engañar por todo lo que te dicen

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La gente incrédula tiende a criticar a aquellos que poseen lo que ellos no tienen. Asumen que las personas que viven por la fe son ingenuas, que se dejan influenciar fácilmente y que son de mente cerrada. Bueno, déjame decirte que eso no es la fe. Una persona creyente es un ser que piensa, que puede razonar y distinguir entre lo bueno y lo malo, entre la luz y la oscuridad, entre lo que es correcto e incorrecto. Una persona creyente no cae presa de lo necio o lo perverso. La fe sólo puede ejercerse en todo aquello que es verdadero.

El presidente N. Eldon Tanner explicó que la fe “no nos servirá de nada a menos que esté basada en principios verdaderos”.

2. La fe no es debilidad ni tampoco ignorancia

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La fe verdadera no es debilidad. Los primeros hermanos de esta dispensación fueron enseñados que la fe es un principio de poder, el mismo poder por el cual Dios creó los mundos. Por otra parte, la fe no es lo contrario al conocimiento. Un cierto nivel de conocimiento y comprensión es necesario antes de que una persona pueda ejercer la fe. Por ejemplo, para ejercer la fe en Dios para obtener la salvación, una persona debe primero creer que hay un Dios, segundo, tener una comprensión correcta de los atributos, carácter y perfecciones de Dios y tercero, debe poseer un conocimiento real de que el curso de la vida que está llevando a cabo va de acuerdo a la voluntad de Dios.

El Élder Bruce R. McConkie escribió:

“La fe es el hijo del conocimiento. Está reservado para aquellos que primero tienen conocimiento; no hay ni puede haber fe hasta que haya conocimiento. Nadie puede tener fe en un Dios del que no sabe nada. La fe está fundada en la verdad; es la descendencia de la verdad, nunca puede existir sola o separada de la verdad”. 

3. La fe no es ciega

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Aquellos que tienen fe, pueden ver y discernir cosas más frecuentemente que aquellas personas que son incrédulas. Por eso hay algunos que dicen, creer es ver, no en el sentido contrario. Ningún Santo de los Últimos días sigue a sus líderes como ovejas ciegas. Una de las mayores fortalezas de la iglesia, es que hay millones de personas a través del mundo que ejercen su obediencia audaz e inteligentemente.

4. La fe no es simplemente optimismo ni tampoco significa crear algo con el pensamiento

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Obviamente es muy importante ser optimista y mirar hacia al frente con esperanza sobre el presente y el futuro. Sin embargo, la fe no es un pensamiento positivo.

El Libro de Mormón registra que aproximadamente 350 años después del nacimiento de Cristo, Mormón buscó seriamente llevar a su obstinado pueblo de vuelta a la fe. Él había sido nombrado el líder de los ejércitos nefitas y en esa época había ganado la batalla contra los lamanitas. Mormón explicó que los nefitas “empezaron a arrepentirse de su iniquidad, y a llorar tal como lo había profetizado el profeta Samuel; porque he aquí, nadie podía conservar lo que era suyo…De modo que empezó a haber quejidos y lamentaciones en toda la tierra a causa de estas cosas; y con más particularidad entre el pueblo de Nefi”. (Mormón 2:10-11)

Mormón estaba emocionado, esperando que quizás, algo pudiera causar la conversión entre su pueblo. “Pero he aquí, fue en vano este gozo mío, porque su aflicción no era para arrepentimiento, por motivo de la bondad de Dios, sino que era más bien el pesar de los condenados, porque el Señor no siempre iba a permitirles que hallasen felicidaden el pecado. Y no venían a Jesús con corazones quebrantados y espíritus contritos, antes bien, maldecían a Dios, y deseaban morir”. (Mormón 2:13-14).

Ahora, imagínate a alguien con una mentalidad positiva, del siglo XXI, diciendo: “A ver Mormón, tienes que ser más positivo, ¡ejerce un poco de fe!

En este escenario podemos ver que el profeta Mormón no pudo ejercer control sobre ellos, el albedrío de su pueblo fue lo que influyó en la manera como ellos quisieron vivir sus vidas. Ser optimista es bueno, pero eso no es fe.

5. La fe no es una certeza absoluta y no se obtiene por evidencias físicas.

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Alma nos dice en su maravilloso discurso sobre la fe: “Sí, hay muchos que dicen: Si nos muestras una señal del cielo, de seguro luego sabremos; y entonces creeremos. Ahora yo os pregunto: ¿Es fe esto? He aquí, os digo que no; porque si un hombre sabe una cosa, no tiene necesidad de creer, porque la sabe”. (Alma 32:17-18).

Estos versículos son cruciales para nuestra comprensión de lo que significa tener fe en estos últimos días, especialmente en estos tiempos de incredulidad. Hay demasiadas personas e incluso miembros de la iglesia, que quieren pruebas tangibles, empíricas y científicamente verificables de la veracidad del evangelio restaurado.

Es importante que estemos fundados y establecidos espiritualmente para ejercer la fe en el Señor Jesucristo, fe en el poder de redención que viene solamente a través de los sufrimientos y la muerte de Cristo, fe en el plan perfecto del Padre, fe en el evangelio restaurado de la iglesia de Jesucristo y su liderazgo apostólico. Esto es vital, no solamente para tener una fe sólida sino también una fe perdurable y fructífera que nos dará la capacidad de resistir el día malo y apagar todos los dardos del adversario.

 

Este artículo fue escrito originalmente por Robert L. Miller y fue publicado en ldsliving.com con el título “5 Things Faith Is Not”

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