Al estudiar esta lección de Doctrina y Convenios, recordemos que el objetivo es que logremos sentir alegría por la oportunidad que tenemos de proporcionar ordenanzas por nuestros antepasados.

El Señor reveló la doctrina de las ordenanzas del sacerdocio por los muertos al profeta José Smith

¿Por qué los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días efectúan ordenanzas por los muertos? La respuesta es que todas las personas deben tener la oportunidad de tener la oportunidad de escuchar el Evangelio y de recibir las ordenanzas salvadoras del sacerdocio.

Las personas que no han recibido esas bendiciones mientras estuvieron aquí en la tierra tendrán la oportunidad de recibirlas en el mundo de los espíritus. Sin embargo, como allí no tienen un cuerpo físico, no pueden recibir las ordenanzas por ellos mismo, es entonces que nosotros podemos recibirlas ordenanzas en su nombre y después las personas que están en el mundo de los espíritus pueden escoger si aceptan o rechazan esas ordenanzas que se haya efectuado por ellas.

El profeta José Smith recibió instrucción del Señor en cuanto a la obra por los muertos casi desde el comienzo de su ministerio. El presidente Gordon B. Hinckley comentó sobre esa enseñanza: “Es sumamente significativo para mí que… las maravillosas palabras de Malaquías concernientes a la obra por los muertos se le hayan repetido al joven José cuatro años antes de que se le permitiera desenterrar las planchas del cerro. Le fueron dichas antes de recibir el Sacerdocio Aarónico y el Sacerdocio de Melquisedec, antes de que fuera bautizado, y mucho antes de que la Iglesia fuera organizada. Eso dice mucho acerca de la importancia de esa obra en el plan del Señor” (“A Century of Familiy History Service”).

 

Debemos ser felices al efectuar la obra por los muertos

El élder John A. Widtsoe, del Quórum de los Doce, dijo: “En nuestro estado preterrenal, en el día del gran concilio, concertamos un acuerdo con el Dios Todopoderoso. El Señor propuso el plan que había concebido y nosotros lo aceptamos. Puesto que el plan tiene por objeto abarcar a todo el género humano, somos partícipes en la salvación de todas las personas que se acogieron a ese plan.

los presos quedarán libres

En ese concilio, convinimos no sólo en ser salvadores de nosotros mismos sino… en ser salvadores de toda la familia humana. Entramos en una sociedad con el Señor; y al llevar a cabo el plan, llegó a ser entonces no sólo la obra del Padre ni sólo la obra del Salvador, sino también la nuestra. El menor de nosotros, el más humilde, está en sociedad con el Todopoderoso para lograr el propósito del plan eterno de salvación” (“The Worth of Souls”).

Al iniciar la obra por los muertos recordemos lo que  el profeta José Smith llamó a la obra de la redención de los muertos el tema “más glorioso de todos los que pertenecen al evangelio sempiterno”.

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