Tal vez tú, así como yo, te quedas perplejo al reflexionar sobre cómo se siente una experiencia espiritual, cómo se reconoce una experiencia espiritual y lo que constituye una experiencia espiritual. Los dos primeros son, de hecho, mucho más difíciles de responder y van más allá del alcance de este pequeño blog. Sin embargo, creo que esta última pregunta es una que siento que puedo, al menos en algunos aspectos, referirme.

¿Qué constituye una experiencia espiritual?

Apuesto a que podrías responder de la misma manera que la mayoría de la gente,

“Pero el fruto del Espíritu es: amor, gozo, paz, longanimidad, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley(Gálatas 5: 22-23).

que es una experiencia espiritual

Estas son quizás, en mi experiencia, algunas de las escrituras más frecuentemente citadas para responder a esta pregunta. ¡Y con razón! El Espíritu y la voz de Dios elevan, inspiran y nos llenan de paz en la mente, convicción y amor. Sin embargo, tan ciertos como estos versículos puedan ser, no capturan la esencia de una experiencia espiritual en su totalidad. Decir que las experiencias espirituales sólo se manifiestan o reconocen como se describe en Gálatas 5: 22-23, es demasiado limitado. Proporcionaré algunas relatos bíblicos que demuestran lo que quiero decir.

Nefi

El primer individuo que siempre viene a mi mente es Nefi. Mientras caminaba por las calles de Jerusalén buscando ubicar las planchas de oro, Nefi se cruzó con un hombre que le impedía recuperar las planchas que Dios le había ordenado que llevara consigo. Ebrio por el vino, inconsciente y completamente vulnerable, Labán nunca viviría para ver la luz del día.

que es una experiencia espiritual

La voz del Espíritu era clara:

Mátalo, porque el Señor lo ha puesto en tus manos (1 Nefi 4:12).

Siguiendo este relato, no nos dicen que Nefi se regocijó, porque estaba inundado por sentimientos de amor, gozo, paz, longanimidad, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza. Sino todo lo contrario.

Leemos en 1 Nefi 4:10 que Nefi dice “me sobrecogí” y se mostró extremadamente reacio a hacer lo que le dijeron.

Puedo imaginar que Nefi se agobió con la ansiedad, la incomodidad y, me atrevo a decir, la disonancia cognitiva. Cuando todavía no hacía lo que se le había ordenado, el Espíritu urgió en su mente las razones por las que fue llevado a este punto. Finalmente, después de varias consideraciones, Nefi obedeció.

¿La experiencia en Gálatas 5? Realmente no. ¿Podría uno concluir entonces que este evento no fue una experiencia espiritual? Por supuesto que no. La voz del Espíritu que susurra, insta y constriñe a uno a actuar es la esencia de una experiencia espiritual.

Laman y Lemuel

Además del encuentro de Nefi con Labán, ¿qué pasa con las experiencias de sus hermanos, Lamán y Lemuel?

que es una experiencia espiritual

Al oír la palabra de Dios, por uno con autoridad que lleva testimonio puro, ¿Lamán y Lemuel sintieron Gálatas 5: 22-23? Apenas. De hecho, sentían que se les había hablado con dureza y que los sentimientos que experimentaban eran más de lo que podían soportar (1 Nefi 16: 1). ¿No fue esto una experiencia espiritual -aunque dolorosa y desconcertante-? El Espíritu testifica de la verdad y esos encuentros y experiencias son espirituales, nos gusten o no. Incluso si parecen dolorosos.

Alma hijo

Considera a Alma hijo, un individuo rebelde y astuto que buscaba destruir la fe de los que le rodeaban.

que es una experiencia espiritual

Cuando el ángel lo llamó al arrepentimiento y se quedó mudo, ¿fue un receptor de los sentimientos descritos en Gálatas 5? Eventualmente lo fue, pero primero experimentó algunas  horrendas comprensiones antes de eso.

Él describe su experiencia como teniendo gran temor, siendo atormentado con tormento eterno, y sintiéndose angustiado por el mismo recuerdo de sus pecados (Alma 36: 11-14). Fue atormentado por los dolores del infierno. Sin embargo, esto aún fue una experiencia espiritual.

El Apóstol Pablo

Finalmente, considera la transformación de Saúl en el apóstol Pablo. A medida que viajaba en el camino hacia Damasco, se enfrentó con una visión y su propia experiencia espiritual: estaba temblando y asombrado (Hechos 9: 1-9). Inicialmente, no estaba lleno de paz y amor, pero se sintió incómodo y se quedó sin vista durante tres días. No entiendo cómo esto sería un proceso pacífico y emocionalmente edificante en el momento.

¿Qué es una experiencia espiritual?

Si no he aclarado mi punto de vista, lo diré con más franqueza.

 

No es una experiencia espiritual simplemente porque tienes sentimientos positivos en el momento. A veces, las experiencias espirituales son muy dolorosas. Son duras y pueden “[herirnos] hasta el centro” (1 Nefi 16: 2). Lo que se describe en Gálatas 5: 22-23 es verdad. Sin embargo, esta comprensión de las experiencias espirituales es demasiado limitada si no consideramos los otros roles que pueden tener en nuestras vidas.

Si los individuos en los ejemplos anteriores dieran atención sólo a las descripciones de Gálatas 5, no habrían actuado, cambiado o se hubieran preparado para entrar en el reino de nuestro Padre. El Señor ha declarado que castiga a los que ama (Helamán 15). Ser castigado no siempre se siente tan bien…

Conclusión

Así que, de acuerdo a todo lo considerado anteriormente, tal vez podamos volver a la pregunta inicial: ¿qué constituye una experiencia espiritual?

Sabemos que pueden ser sentimientos agradables y también dolorosos, pero ¿son las emociones el centro de ella? No necesariamente.

La única cosa que hace que una experiencia espiritual sea una experiencia espiritual, es si el Espíritu está realmente allí. Que esté presente en el momento, susurrando impresiones a nuestro oído o, metafóricamente hablando, dando patadas a nuestra puerta principal y llamándonos al arrepentimiento.

que es una experiencia espiritual

No importa cuán reconfortante o dolorosa sea una revelación, recibes una experiencia espiritual si el Espíritu Santo es el que te habla … incluso cuando el mensaje no sea placentero.

Si te sientes herido, atormentado o agonizando por un mensaje que te hiere hasta el centro, no lo rechaces. Descubre lo que debes aprender de esta reprimenda. Pon tu corazón y tu mente en el Salvador para que, al igual que Alma, podamos, a pesar de nuestra angustia, sentir esa alegría y consuelo inexplicables de las que habló (ver Alma 36: 19-21) y, en consecuencia, para que puedas sentir los mismos testimonios descritos en Gálatas 5: 22-23, “Porque después de mucha tribulación vienen las bendiciones” (DyC 58: 2-4).

 

Este artículo fue escrito originalmente por Devon Marrott y fue publicado en MillennialMorms.com, con el título What is a Spiritual Experience? Español © 2017.

(Visited 720 times, 2 visits today)