¿Esperar qué? ¿No se supone que debemos compartir el evangelio en todo momento y en todo lugar? Bien… eso es a veces. Sabemos que deberíamos ser un ejemplo de los creyentes a cada momento, pero a veces la mejor manera de difundir el evangelio es NO compartiéndolo. Sé que suena probablemente la cosa más apóstata que has escuchado en toda la semana, pero tengan paciencia.

evangelio restaurado

Muchos misioneros (incluyéndome a mí hace varios años) regresan a casa con el fuego de la obra misional que brilla dentro de manera intensa, por ejemplo yo estaba absolutamente decidido a compartir el Evangelio con “cada criatura” que encontrara porque no hay nada más importante que compartir el Evangelio, ¿verdad? El tiempo pasó. Tuve algunas buenas experiencias y un montón de experiencias incómodas. Mirando hacia atrás, no creo haber entendido muy bien los siguientes principios:

Consideren Eclesiastés 3: 1-2,7

iglesia mormona Templos una casa de Dios

“Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora: Tiempo de nacer y tiempo de morir; tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado; tiempo de rasgar y tiempo de coser; tiempo de callar y tiempo de hablar.”

En esencia: a veces el silencio vale oro.

Hablar sobre la verdad versus usar la verdad

poder de Dios

Echa un vistazo a esta cita de 1987 del Elder Dallin H. Oaks (que estaba en el Quórum de los Doce Apóstoles en ese momento):

“La verdad seguramente existe como un absoluto, pero nuestro uso de la verdad debe ser disciplinado por otros valores. Por ejemplo, es incorrecto hacer declaraciones sobre hechos por malos motivos, incluso si las declaraciones son verdaderas. Está mal amenazar con revelar hechos embarazosos a menos que les pague dinero, incluso si los hechos son ciertos. Llamamos a ese crimen ‘chantaje’. Los médicos, abogados y otros profesionales tienen prohibido revelar hechos que hayan recibido de manera confidencial, aunque esos hechos sean ciertos.

Así como el principio de la justicia debe estar limitado por el principio de la misericordia (Alma 42), así también el uso de la verdad debe ser disciplinada por el principio del amor. Como Pablo instruyó a los efesios, ‘crezcamos en’ Cristo ‘hablando la verdad en amor.’”

“A veces es más importante amar a los demás que tener la razón”

Puse esa cita entre comillas porque estoy seguro de que no lo inventé, pero no puedo encontrar quién lo dijo, a pesar de eso, es verdad. El Elder Oaks tocó este principio cuando aconsejó que la verdad debe ser “disciplinada por el principio del amor

Para complementar eso, aquí hay otra cita del mismo discurso:

“Las virtudes de la paciencia, la bondad fraternal, el respeto mutuo, la lealtad y los buenos modales descansan, hasta cierto punto, en el principio de que aunque algo sea cierto no significa que estamos justificados para comunicárselo a todas y cada una de las personas en cualquier momento.”

Satanás tiene la costumbre de tomar cosas buenas y usarlas para propósitos malvados. Por ejemplo, la “serpiente de bronce” que Moisés levantó para los israelitas representaba a Cristo, sin embargo, las serpientes a menudo también representan a Lucifer. El pentagrama (o estrella invertida), un símbolo que se encuentra en muchos templos, también se usa para representar a Cristo (entre otras simbologías bíblicas), pero ahora está ampliamente asociado con lo oculto.

Del mismo modo, la verdad es algo bueno, pero el adversario puede usarla para fines malvados. Cuando nuestros esfuerzos por “compartir el evangelio” se conviertan en un armamento de la verdad con el objetivo de simplemente ganar disputas doctrinales, debemos detenernos. Es una trampa inteligente del enemigo.

¿Ellos están listos para aprender o solo tú estás listo para enseñar?

 

Aquí hay otra cita del Elder Oaks (quien, a su vez, cita a Clayton Christensen) sobre cómo compartir el Evangelio:

“Debemos recordar que ‘la gente aprende cuando está lista para aprender, no cuando estamos listos para enseñarles.’”

Después de regresar a casa de la misión, estaba listo para enseñar, pero mi enfoque no fue bueno. En esencia, tenía una lista de personas con las que quería hablar, y traté de enseñarles independientemente de sus circunstancias, deseos o preparación. Ese tipo de enfoque puede resultar ser tan contundente y autoritario (que, en mi caso, lo fue) y perder la visión.

Ser capaz de saber cuándo alguien está “listo para aprender” generalmente requiere cierto grado de discernimiento, uno de los dones del Espíritu. Lo que se necesita al decidir si compartir o no el evangelio es el Espíritu. Si te sientes movido por el Espíritu Santo para compartir el evangelio en cualquiera que sea tu situación, hazlo. Si sientes que no es el momento adecuado, espera hasta que llegue el momento oportuno.

“La forma más efectiva de predicar el evangelio”

nuevos Presidentes del Templo

“Predica el Evangelio todo el tiempo y, si es necesario, utiliza las palabras”

Vivir vidas semejantes a Cristo atraerá más atención al Evangelio de lo que nuestras palabras alguna vez podrán. Si estamos buscando aumentar nuestros esfuerzos personales en la obra misional, es posible que no tengamos que ir más allá de vivir el Evangelio de manera más plena en nuestra vida cotidiana.

Sé prudente cuando compartas el evangelio en línea

El Internet ha revolucionado la forma en que hacemos la obra misional. Dicho esto, debemos ser extremadamente sabios al elegir cómo compartir el evangelio en línea. Por ejemplo, échale un vistazo a la sección de comentarios de prácticamente cualquier publicación social que se trate de política, pronto te verás envuelto en una discusión virtual que va a dejar a todos un poco irritados. Ambas partes de cualquier argumento pueden creer firmemente que están diciendo la verdad, pero recuerda lo que dijo el Elder Oaks: “Está mal hacer declaraciones de hechos por un motivo malvado, incluso si las declaraciones son ciertas.”

Entonces, ¿qué haces cuando ves la sección de comentarios de un nuevo artículo de Mormonsud explota en controversia? ¿Qué haces cuando te encuentras doctrinalmente en desacuerdo incluso con otros creyentes?

Es completamente posible estar en desacuerdo con alguien sin ser maleducado con esa persona (incluso en línea, créalo o no). La postura de Dios sobre discutir es clara:

“Porque en verdad, en verdad os digo que aquel que tiene el espíritu de contención no es mío, sino es del diablo, que es el padre de la contención, y él irrita los corazones de los hombres, para que contiendan con ira unos con otros.” (3 Ne 11:28)

Causar (o exhibir) enojo y contención es una manera inadecuada de compartir el evangelio de la paz.

“¡Oh, sed prudentes! ¿Qué más puedo decir?”

el orgullo lista de los Apóstoles

 

Puedes reconocer esa escritura de Jacob 6:12, es una de mis favoritas. Lo último que quiero es que la gente malinterprete este artículo como algo que antagoniza los esfuerzos misionales. Compartir el evangelio es un mandamiento, debemos hacerlo como podamos, pero debemos ser prudentes en nuestros esfuerzos.

Estés donde estés y en cualquier circunstancia en la que te encuentres, recuerda los principios que los Profetas (tanto antiguos como modernos) nos han dicho acerca de compartir (y NO compartir) el evangelio:

  • Hay un momento para todo
  • Nunca uses la verdad con un motivo malvado
  • Controla tu uso de la verdad con el principio del amor
  • Enseña el Evangelio cuando otros estén listos para aprender el Evangelio
  • Sigue las impresiones del Espíritu
  • Predica el evangelio a través de su ejemplo
  • Si no estás de acuerdo con algo, hazlo sin ser maleducado.

Este artículo fue escrito originalmente por David Snell, y fue publicado por mormonhub.com bajo el título: “Here’s What the Prophets Have Said About NOT Sharing the Gospel”