“¿Habéis recibido su imagen en vuestro rostros?” Lección 22 del Libro de Mormón

Al estudiar Alma 5-7 entenderemos que el objetivo de esta clase  del Libro de Mormón es comprender lo que significa experimentar un cambio de corazón y seguir adelante en el proceso de la conversión.

Alma enseña al pueblo cómo experimentar un “gran cambio” en el corazón.

Al analizar Alma 5, recordemos que Alma era el juez superior en el gobierno del pueblo y, como tal, tenía la autoridad para poner en vigor las leyes de la tierra. También era el sumo sacerdote presidente de la Iglesia y, como tal tenía la responsabilidad de predicar la palabra de Dios. Cuando vio la iniquidad de los miembros de la Iglesia, renunció como juez superior y “se concretó completamente al sumo sacerdocio… a dar testimonio de la palabra” (Alma 4:11-20)

El presidente  Ezra Taft Benson enseñó por qué llegó a ser importante para Alma predicar el Evangelio de Jesucristo en lugar de servir como juez superior: “El Señor ejerce su poder desde el interior del hombre hacia afuera. Por el contrario, el mundo ejerce desde afuera hacia el interior… El mundo trata de reformar al hombre cambiándolo de ambiente; Cristo cambia al hombre, y éste cambia el ambiente que lo rodea. El mundo trata de amoldar el comportamiento del hombre, pero Cristo, puede cambiar la naturaleza humana”.

A través de todo el discurso que dirigió al pueblo de Zarahemla, Alma habló de experimentar un “gran cambio” en el corazón y de ser “nacidos… de Dios” (Alma 5:14). A menudo usamos la palabra conversión cuando hablamos de esa experiencia. ¿Qué significa ser convertido?

El élder Bruce R. McConkie enseñó: “Excepto en… circunstancias poco comunes, como en el caso de Alma (Mosíah 27), el renacimiento espiritual es un proceso. No ocurre en forma instantánea sino gradualmente. Las personas arrepentidas llegan a ser conscientes de una realidad espiritaul tras otra, hasta que viven por completo en Cristo y satisfacen los requisitos para vivir para siempre en su presencia”.

Cuando Alma predicó al pueblo de Zarahemla, les hizo una serie de preguntas. Podemos valernos de esas preguntas para examinar nuestro propio progreso en el proceso de la conversión:

  • Alma habló de tener “la imagen de Dios grabada en nuestros semblantes”.
  • Alma preguntó: “… Si habéis experimentado un cambio en el corazón, y si habéis sentido el deseo de cantar la canción del amor que redime… ¿Podéis sentir esto ahota? (Alma 5:26)

Alma y el pueblo establecen el orden de la Iglesia en Zarahemla

Analicemos Alma 6

Después del discurso de Alma, muchas personas se arrepintieron de sus pecados y se humillaron ante Dios (Alma 6:1-2)

El presidente Ezra Taft Benson dijo: “El antídoto del orgullo es la humildad, la mansedumbre, docilidad… tomemos la decisión de ser humildes. Podemos ser humildes venciendo la enemistad hacia nuestros hermanos, amándolos como a nosotros mismos y elevándolos hacia nuestra altura o por encima de nosotros… Podemos ser humildes aceptando los consejos y las amonestaciones que se nos dan… Podemos ser humildes sirviendo con abnegación… Podemos ser humildes cumpliendo misiones y predicando la palabra que hará humildes también a otras personas… Podemos ser humildes asistiendo con más frecuencia al templo… Podemos ser humildes confesando y abandonando nuestros pecados y naciendo nuevamente de Dios… Podemos ser humildes amando a Dios, sometiendo nuestra voluntad a la Suya y dándole a Él el lugar de prioridad en nuestra vida”.

¿Estamos experimentando este cambio en nuestros corazones?

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