Si tu imagen mental de la estadía del Profeta José Smith en la Cárcel de Liberty no incluye un mastín inglés de 230 libras, te lo estás imaginando mal.

Alexander L. Baugh, erudito SUD, presentó varios documentos en la Conferencia de Asociación de Historia Mormona el 2 de junio que nos cuentan mucho sobre el amado canino del Profeta, Viejo Comandante (Old Mayor). Baugh incluso reveló que el perro pasó tiempo en la Cárcel de Liberty con Joseph Smith, negándose a abandonar su lado.

El primer relato de la presencia del perro proviene de George A. Smith, quien escribió que el perro fue dado a José para protección, por un hombre conocido como el Padre Baker. George A. Smith observó el rostro y el amor del perro por su amo:

“El perro era muy apegado a José y usualmente estaba a su lado, vigilando todo lo que se acercaba al campamento”.

El hijo del profeta, José III, también confirmó el apego de Viejo Comandante a su padre. Recordando su infancia, José III escribió: “Recuerdo a mi Padre alejándose de la casa y nuestro perro blanco Comandante saltando desde una ventana superior en una plataforma para seguirlo”.

De la reciente colección descubierta de documentos de Iowa, dos cartas de Aaron W. Harlan al periódico Keokuk Daily en Keokuk, Iowa, fechadas el 17 de febrero y el 2 de marzo de 1888, informan de varias reuniones con el Profeta. En la carta final, Harlan comenta sobre la salud y el peso de Viejo Comandante:

“He comido con él en su mesa y he jugado con su perro, y al notar que el perro se estaba envejeciendo, le dije al Señor Smith: “Tu perro está inusualmente gordo.” “Sí”, dijo el Señor Smith. “El vive como yo y vivirá mientras los dos vivamos”, y luego añadió que cuando era prisionero en Missouri, ese perro no podía separarse de él y durante meses, cuando él dormía, ese perro siempre permaneció despierto a su lado.”

Inez Smith Davis, bisnieta del Profeta, relata la partida del profeta a la cárcel de Cartago, “Todos parecían sentir que una tragedia  se acercaba, al menos aquellos más cercanos y queridos a Joseph y Hyrum sintieron una calamidad inminente. Incluso el gran mastín de José, Comandante, por primera vez en su vida fiel, se negó a obedecer las órdenes de ‘volver a casa’ e insistió en mantenerse cerca de su amo.”

Se cree que Viejo Comandante tenía alrededor de 10 años cuando el Profeta fue martirizado en Cartago.

Este artículo fue escrito originalmente por Gabriella Loosle y publicado en Mormonhub.com, con el título The Prophet’s Puppy

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