Wilford Woodruff tuvo tantos accidentes, que él mismo llegó a creer que era un “hombre marcado” por la mala suerte. (Wilford Woodruff Cuarto Presidente de la Iglesia)

El profeta José Smith dijo una vez: “Recuerden, hermanos, que el tiempo y las casualidad le suceden a todos los hombres.”

Hay accidentes que suceden este mundo, aún así, una persona con una visión a gran escala diría que son inevitables, sin embargo, podemos correctamente decir: No, no es así la forma en que las cosas ocurren.

También te puede interesar:”Fotos de las Bodas del Profeta y los Apóstoles

Considera este resumen sobre la lucha que tuvo Wilford Woodruff ante todo tipo de percances y desafíos.

wilford woodruff

  • Cuando sólo tenía 3 años de edad, se cayó en un caldero de agua hirviendo y aunque fue sacado de inmediato, no fue hasta unos nueve meses después que llegó a estar fuera
  • Cuando tenía 5 años se cayó de cara desde la viga del establo de su casa. Tres meses después se cayó por las escaleras y se rompió el brazo. Poco después, se rompió el otro brazo.
  • A los 6 años de edad, fue perseguido por un toro embravecido, pero cayó en un hueco, por lo que el animal saltó sobre él sin dañarle. Ese mismo año se rompió los dos huesos importantes de una de sus piernas en el aserradero de su padre.
  • Cuando tenía 8 años, una carreta de heno en la que iba montado se volcó sobre él y casi se asfixia.
  • Cuando tenía 9 años se cayó de un olmo después de pararse sobre una rama seca a 4 metros y medio del suelo y, durante un buen tiempo, se pensó que estaba muerto.
  • Cuando tenía 12 años casi se ahogó en el río Farmington, a 9 metros de profundidad, hasta que finalmente fue rescatado por otro joven.
  • Cuando tenía 13 años casi se murió congelado, después de haberse quedado dormido recostado en un tronco. Alguien lo sacudió trayéndolo finalmente a la realidad.
  • A los 14 años de edad se abrió el empeine con un hacha. Le llevó nueve meses sanar.
  • A los 15 años fue mordido en la mano izquierda por un perro rabioso.
  • A los 17 años fue arrojado de un caballo malhumorado en medio de las rocas en una colina empinada. El accidente le rompió la pierna izquierda en dos partes y le dislocó ambos tobillos. Pasó ocho semanas con muletas.
  • Cuando tenía 20 años, tratando de despejar el hielo de una rueda hidráulica, se resbaló para luego caer de cabeza a un metro de profundidad en el agua, apenas escapó de la muerte.
  • Cuando tenía 24 años fue atrapado en una rueda hidráulica de 6 metros de diámetro, pero sólo escapó con algunos moretones. También a los 24 tuvo una fiebre pulmonar.
  • A los 26 años, sólo unos minutos después de su bautismo, un caballo le quitó el sombrero de la cabeza y si el golpe hubiera sido unos centímetros más bajo, no hubiera sobrevivido. Diez minutos después fue lanzado desde un trineo jalado por los caballos, él fue arrastrado por casi dos kilómetros.

La lista puede continuar.

Unos años después, su hijo accidentalmente bebió un poco de lejía que casi lo mata. Wilford escribió: “Si él sigue mis pasos, tendrá pasar por muchos accidentes difíciles.” Eso ni que lo duden.

Más tarde, Wilford escribiría en su diario, una de las reglas de Benjamin Franklin: “No te molestes por pequeñeces, ni por los accidentes comunes o inevitables.”

En su oración para la dedicación del Templo de Salt Lake dijo: “Nada más que tu poder pudo haber preservado [a tu siervo] a través de lo que he pasado durante los 86 años que me has concedido de vida aquí en la tierra.”

Siete Mil Páginas

Wilford Woodruff

Wilford Woodruff se preguntó si estaba “marcado” por la mala suerte, es por esa misma razón que él se convirtió en uno de los hombres con mayores registros personales de esta dispensación. El empezó a escribir casi desde el momento en que se convirtió en Santo de los Últimos Días, él, bajo el consejo del Profeta, comenzó a llevar un diario con al menos una entrada (o registro) por día durante 63 años.

Wilford acumuló un total de 7.000 páginas escritas. Registró al menos 30 de los discursos del Profeta José Smith, a menudo en su propia forma de taquigrafía Pittman.

Después de registrar un discurso que había escuchado, él llegaba a su casa y no dormía hasta transcribir su taquigrafía a una prosa inglesa legible. Si no tenía un cuaderno en el momento en que escuchó los discursos, se iría a casa y, de memoria, describiría lo que había escuchado. Hizo lo mismo con Brigham Young, registrando un total de 60 de sus discursos.

Además de eso, Wilford Woodruff registró ordenanzas cruciales, incluida la ceremonia que ahora llamamos “Investidura”. Él y Brigham Young, trabajaron juntos en el Templo de San George, sistematizaron lo que el Profeta José había introducido de manera improvisada en Nauvoo. Brigham trabajo con su memoria y Wilford con su diario.

¿Cuántas personas han sido influenciadas solamente con este registro?

Ahora tenemos más de cien templos, y, hasta la actualidad, hemos realizado ordenanzas para más de cien millones de personas. Sospecho que hubo muchas discusiones en las regiones inferiores del reino del diablo cuando Wilford Woodruff se convirtió en un miembro de la Iglesia de Jesucristo de Santos de los Últimos Días.

Aunque tuvo numerosos contratiempos y otras enfermedades, él vivió hasta los 91 años, y nunca en realidad estuvo discapacitado, lo que sí podemos asegurar es que requirió de mucho valor para seguir adelante ante cualquier lesión.

En un momento él comentó, tal como Brigham Young, que: “Una persona influenciada por el Espíritu Santo jamás envejece.”

Por supuesto que hay un tiempo en el cual tenemos que envejecer, a pesar de eso, siempre hubo un aire de frescura y vigor a lo largo de la vida de Wilford Woodruff.

Él sabía cuánto el Señor lo había protegió. En una ocasión él comentó: “Ese Espíritu muchas veces se me ha manifestado, y si no hubiera seguido sus susurros, hubiera estado en mi tumba hace mucho tiempo.”

Él perseveró y venció.

Wilford registró las palabras de Orson Hyde, para aquellos que viven una vida centrada en el evangelio: “La presencia de algunas personas te pueden gustar, otras no. Con algunos te sientes seguro, con otros no. Eso puede suceder así cuando te reúnes con familiares…sin embargo, la persona que vive cerca del Señor y tiene su vista para únicamente en su gloria, puede decir si esa persona (u otra) tiene el Espíritu de Dios o no cuando se encuentran con ella… [El Espíritu] los encenderá con fuego, y con esa gran luz ayudará a ver el corazón de los demás… Nuestra persona será presentada ante Dios en su verdadera luz y veremos cómo se nos conoce y ve en realidad.”

Este artículo fue escrito originalmente por Truman G. Madsen y fue publicado por ldsliving.com el título: “Why Wilford Woodruff Survived 17+ Life-Threatening Accidents (from Suffocation to Nearly Freezing to Death)