“David Archuleta comparte cómo obtuvo su testimonio sobre el evangelio y comparte cómo tomó la decisión de presentarse al programa American Idol”

Testimonio del Evangelio

Creo que realmente comencé a creer que la Iglesia era verdadera cuando estaba por terminar de leer el Libro de Mormón por primera vez. Cuando leí las Escrituras, las palabras sobre la oración realmente me llamaron la atención. Pude ver que había personas que realmente tenían conversaciones con Dios.

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Después de leer por completo el Libro de Mormón, vi la invitación de Moroni de orar y pedirle a Dios por nosotros mismos. Sus palabras fueron muy convincentes. Moroni ya sabía que esto era verdad, pero desafió a las personas, al final del Libro de Mormón, a preguntar si este libro era verdadero y ver si Dios les daba una respuesta. Me llenó de humildad el leer lo que tenía que hacer y asumir ese desafío. Tuve que reunir el valor suficiente para preguntarle a Dios si esto era verdad, si era cierto, ¡lo mejor es que aprendí por mí mismo que el Libro de Mormón es verdadero!

Cuanto más oraba, más comenzaba a darme cuenta de quién era Dios y comprendí que no era sólo un Ser supremo que solamente te reconoce cuando haces algo sorprendente, sino que era alguien con quien podía hablar con reverencia. Alguien que se preocupó por los desafíos que tuve. Alguien con quien podría tener una relación y que me amaría, no importa qué.

Así es como obtuve mi propio testimonio sobre el evangelio, lo obtuve cuando establecí mi relación con Dios. Tuve que orar y hacer algo de lo que no estaba seguro, pero una vez que superé esa vaya, supe que podía expresarle mi respeto y aprecio, supe que no tenía que ser un rey, un profeta o un obispo para hablarle. Sabía que podía alabarlo y hacerle saber mi agradecimiento. Cuando pude hacerle saber eso, realmente pude sentir su amor, pude sentirlo decir: “Hijo mío, te amo mucho y me preocupo por ti”, pude sentir las impresiones del Espíritu que decían: “Esto es lo que puedes hacer.” Fue realmente sorprendente sentir algo en respuesta.

La Decisión de American Idol

La música es un elemento fuerte en mi testimonio debido a cuán presentes son los sentimientos del Espíritu cuando canto sobre cosas que importan. La sensación es muy fuerte.

Una de las oraciones más memorables a las que he tenido respuesta fue cuando estaba en la escuela secundaria. Estaba confundido, tuve parálisis en las cuerdas vocales y pensé que esa era la respuesta de que ya no debía hacer música; sin embargo mi deseo de hacer música nunca desapareció.

Cuando llegó American Idol, yo estaba en la escuela y tenía un trabajo por el verano, y me preguntaba si debía ir a la audición. No quería pensar en eso porque no creía que fuera lo suficientemente bueno, aún así algo me impulsaba a seguir. La sensación no me dejaba en paz, así que decidí orar al respecto. Me pareció un poco tonto porque no creía que a nuestro Padre Celestial le importara lo suficiente una decisión como esta. Al mismo tiempo, sentí que era importante orar al respecto.

Así que me arrodillé junto a mi cama y le pregunté sobre la idea que había estado en mi mente. Le pregunté cuál era su opinión sobre mi audición para American Idol, si debería renunciar a mi trabajo y hacerlo. Inmediatamente sentí una sensación fuerte: “Ve y haz la audición. Hay algo que tienes que aprender.” Estaba realmente sorprendido por eso. Fue entonces cuando tomé la decisión.

El Espíritu y la música

Durante American Idol, vi cómo mis creencias realmente entraron en juego porque sentí que mi Padre Celestial me había dado esa oportunidad. Yo no iba a estar ahí sin Él. Así que me aseguré de agradarle a Él porque no quería decepcionarlo. Yo sabía que mi relación con la música estaba estrechamente ligada a Él y sabía que tenía la responsabilidad de compartir lo que había sentido y aprendido de la música.

Aunque cada semana en American Idol era un gran desafío, trabajé mucho para elegir canciones que permitieran que los sentimientos del Espíritu estuvieran allí y para asegurarme de que la gente entendiera por qué estaba allí. Cuando canté “Imagine”, estaba seguro de que me votarían en el programa, pero sentí que estaba haciendo lo que nuestro Padre Celestial hubiera querido que hiciera.

No podía creer la respuesta que recibí de las personas que trabajaban en American Idol, y luego los jueces, y luego de toda la gente después de eso. Todo lo que hice fue cantar las canciones de una manera que fue significativa para mí y me permitió sentir ese sentimiento espiritual.

Personas de todas las edades me escribieron cartas diciéndome lo que sentían. Me sorprendió lo directas que fueron, diciendo que no estaban seguros de lo que era, pero que habían sentido algo poderoso, fuerte y hermoso. Muchas cartas estaban llegando y casi ninguna de ellas decía “Eres tan lindo”; la mayoría de ellas sólo decían gracias, la gente decía que había algo que sentían cuando cantaba. Muchos dijeron que no estaban seguros de lo que estaban sintiendo y me preguntaron si podía decirles qué era.

No me había dado cuenta de que las personas que no sentían el Espíritu a menudo no sabían lo que sentían. Sabía que mi Padre Celestial realmente quería que yo estuviera allí. Tenía un propósito para mí, y quería que ayudara a las personas a sentirse bien y acercarse a Él. Fue conmovedor para mí tener esa oportunidad.

Creo que fue una de las cosas más extraordinarias para mí, ver cómo trabaja el Señor. No fui a la televisión y dije que era mormón, todo lo que hice fue cantar las canciones que sentí que podían conectar a la gente, de la misma manera que he podido conectarme a las cosas a través del Espíritu. No sentí que tuve una actuación increíble, había algo más que estaba llegando a las personas. Es sorprendente cómo el Espíritu se puede comunicar de esa manera.

Siento el Espíritu cuando canto y he aprendido que los demás también pueden sentirlo. Cuando me di cuenta de que el Espíritu era lo que también sentía cuando fui a la iglesia, aprendí a servir mejor a otras personas. Aprendí cómo puedes amar mejor a tu familia y conocer mejor a Dios mientras tratas de vivir los mandamientos y ser obediente. Es como si el Espíritu te alimentara y te ayudara poco a poco. Cuando encontré la conexión entre ambos, comprendí que mi Padre Celestial también fue el que me permitió tener la música porque lo siento a Él a través de ella.

Sé que la manera en que podemos ser felices es saber que nuestro Padre Celestial nos ama, y que la felicidad viene al tener una relación con Él. Es por eso que soy un mormón y sólo quiero hacer todo lo que pueda para ayudar a las personas a entender eso y buscar que ellos mismos tengan una relación con Él.

“Este artículo fue un extracto de “Why I’m a Mormon” y fue publicado por ldsliving.com bajo el título: “When David Archuleta Knew the Church Was True + the Prayer That Led Him to Audition for “American Idol